Es interesante leer - en mi caso releer - este libro de Bill Hillmann publicado por Ediciones Península, en 2016. La obra subtitulada Un mozo americano en los Sanfermines fue traducida por Paula Aguiriano.
Hillmann cuenta que cuando tenía veinte años, su padre le recomendó leer Fiesta, la novela de Hemingway ambientada en el mundo de los Sanfermines. La leyó de un solo tranco y quedó profundamente impresionado. Aquella lectura despertó su deseo de convertirse en escritor y lo impulsó a viajar a Pamplona.
Hillmann nacido en Chicago después de esta experiencia, decidió viajar a Pamplona regularmente para conocer personalmente el mundo que Hemingway había narrado. Desde 2005 su presencia en los sanfermines no cesa.
Su libro Corriendo con Hemingway, subtitulado Un mozo americano en los Sanfermines cuenta cómo la lectura de Hemingway lo llevó a Pamplona y cómo aquella experiencia transformó su vida. También relata sus años difíciles en Chicago y su identificación con el universo literario de su admirado escritor.
Lo que comienza como una fascinación literaria se convierte con los años, en una experiencia personal que transforma su vida.
Hillmann encontró en esa literatura una inspiración personal y decidió vivir una experiencia semejante a la que había leído.
Hemingway le dio a Hillmann el impulso para buscar una vida diferente. Hillmann, a su vez, representa al lector que deja de considerar una novela un objeto impreso y la convierte en una referencia para comprender su verdadera existencia.
Lo interesante de la novela es que no se trata solamente de un libro, es también una autobiografía, una historia de transformación personal y una reflexión sobre lo que puede un libro representar.
Algo que también lo acerca a Hemingway es que como Ernest es boxeador.
¿Puede una novela cambiar el destino de una persona? En el caso de Hillmann, la respuesta parece afirmativa. No porque imitara exactamente a Hemingway, sino porque encontró en sus paginas la posibilidad de transformación.
El libro incluye un prólogo de John Hemingway, además de un epílogo y notas.
El 9 de julio de 2014. Hillmann sufrió una grave cornada durante un encierro en Pamplona. El episodio es uno de los momentos centrales de su memoria. Literariamente, el hecho plantea una contradicción importante: la fascinación por el peligro puede convivir con la conciencia de la propia vulnerabilidad.
Hillmann describe su propia búsqueda. La diferencia con la obra de Herminway es fundamental: Ernest construye personajes de ficción, Hilmann narra una experiencia personal.
¿Hillmann comprendió verdaderamente a Hemingway o se enamoró de una imagen idealizada del escritor? Esa puede ser el núcleo de la lectura de Corriendo con Hemingway.


















