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Sunday, April 26, 2009


BORGES: DESCUBRISTE LA VIDA TARDE

En el primer posteo de esta bitácora recordamos una frase poco feliz de Jorge Luis Borges sobre Ernest Hemingway: "Hemingway terminó matándose porque se dio cuenta de que no era un gran escritor. Esto lo salva en parte". También en una entrega posterior otra nueva expresión nos llamó la atención: "¿Hemingway?...un matón, un pistolero literario". Resultaba muy raro que las agresiones no tuviesen un antecedente previo. He buscado intensamente por largo tiempo algún concepto de Hemingway sobre Borges sin éxito. En una oportunidad le pregunté a Héctor Yánover, el recordado librero y poeta con quien compartí gratos momentos en la Biblioteca Nacional cuando él era su director y yo su secretario, si conocía algún detalle sobre estos sutiles comentarios de Borges. Yánover no me dio ninguna precisión. Pasó el tiempo y ahora sí estoy en condiciones de difundir una carta que Hemingway escribió de un tirón en El Floridita. Algunos dicen que estaba con algunas copas de más, pero el documento existe y me parece importante que sea difundido.


Querido Jorge:

Mi amigo cubano Lino Calvo me dio El Aleph, aquí en El Floridita, la catedral del daiquiri. Logicamente, un buen libro. Andan diciendo que eres el mejor escritor en español, puedes besarme el culo, nunca sacaste una pelota del campo de juego. Tomaste la literatura muy solemnemente. Descubriste la vida tarde. Ven hasta aquí y lucha por tu libertad con un personaje como yo,que tiene 50 años, pesa 135 kilos y piensa que eres una mierda.

Jorge, te golpearía bien el trasero.¿Qué te parece ahora, caballero?

Sinceramente Papa

EL PROXIMO 29 DE ABRIL, A LAS 19, EN EL STAND 730 DE LA EDITORIAL DE LOS CUATRO VIENTOS, PABELLÓN AZUL, DE LA FERIA INTENACIONAL DEL LIBRO DE ARGENTINA, SE PRESENTARÁ EL LIBRO LA PIPA DE HEMINGWAY. LOS ESPERO.

Tuesday, April 14, 2009


LAS MONEDAS DE HEMINGWAY

Con René estábamos charlando tranquilamente en el café Tortoni sobre el levantamiento de las restricciones a Cuba. Ambos coincidíamos en que la cercanía del inicio de la Cumbre de las Américas en Trinidad Tobago, había precipitado la decisión de Obama. Era obvio que Barack buscara diferenciarse de Bush-no le demandaría mucho esfuerzo-, pero aún faltaba ponerle la firma al fin del bloqueo impuesto en 1962, por el entonces presidente John Fitzgerald Kennedy quien, un año después- febrero de 1963-, profundizó las limitaciones para viajar a la isla por la crisis de los misiles. "Los famosos 13 días. Me acuerdo - dice René - que los rusos saltaban de contentos cuando los barcos de los norteamericanos volvían al territorio". Habíamos pedido nuestro primer café cortado y ya estábamos por solicitar el segundo cuando se aparece Tessie acompañada de un señor y se nos planta al límite de la mesa. Éstas cosas que sacan de las casillas, me provocan el deseo irrefrenable de insultarla, mandarla a la mierda, en fin: destruírla. Me dominé. Con total desparpajo se sentaron a la mesa antes que René o yo les comunicáramos no tener interés alguno en compartir un instante con ellos. El personaje - rubio pelilargo, con patillas hasta las comisuras de sus labios, anteojos de marco oscuro- que se presentó como Fisberto, extrajo del bolsillo interior de su saco marrón, un estuche de cuero. "Amigo, esto es único - abre la caja - las monedas de Hemingway. Son las monedas de oro 24 k que Ebayclassic ofrece por Internet con el número de artículo 17316467304. Yo se las estoy ofertando a precio acomodado". No sabía si echarlo, pegarle una trompada o en su defecto ahorcar a Tessie. René, mas sereno, preguntó: ¿Valor de las monedas?. El guanaco Fisberto respondió: "2.500 dólares". Nos levantamos al unísono y desfilamos hacia la puerta de Avenida de Mayo. La tarde estaba caliente, con un sol que azafranaba a la gente. René me preguntó: ¿ Conoce los mercatinos de Italia?¡Si, claro!, respondí. Allí las monedas de Hemingway las regalan para llaveros.

Alguna vez Tessie será un recuerdo. Espero que pronto.

Wednesday, April 08, 2009


PHOTOHEMINGWAY / 7

¿Se puede ocultar la fotografía de la muerte?¿ Se puede negar que el hombre que yace en el féretro es Ernest Hemingway?. Aquí no está en juego la polémica si fue accidente o suicidio. Aquí hay deudos despidiendo a un hombre. Hay amigos acompañando a una persona. Hay doloridos que no quieren saber si el destino, la enfermedad, la melancolía y la declinación se llevó una vida al otro mundo. Allí están los testigos, los pocos acompañantes que sólo saben que Ernest no volverá a escribir, a cargar un arma, a acariciar a un gato, a beber su mojito, a llamar a su mayordomo, a gritarle a Mary Welsh, a perseguir una jovencita. Ésta es la muestra de un adiós interminable. Es es la imagen de un final anunciado.

Saturday, April 04, 2009


LAS VUELTAS DE ALFONSÍN
“Yo sentí de debía estar como estuve en el 74 con Perón…y eso que no era radical ni peronista, que conocí en la intimidad al colorado Abelardo Ramos, que me agarré a las trompadas con Nadra, que lo mandé a la mierda a Alende…pero esto es otra cosa, con Alfonsín se termina el romanticismo del militante, el discurso de tribuna, el dirigente serio, ahora se vive la época del político mediatizado que sólo mira las encuestas, del puntero zarrapastroso, del piquetero en limosina”. Lo escuchamos a Rosendo Castillo con la voz quebrada y los ojos acuosos. En la mesa de La Rosa Peregrina de Almagro, recuperada por los buenos oficios del “mosquito” Barrientos, ninguno le respondió. Nadie trajo el tema del desastre futbolístico contra Bolivia. Tomi De Ball quien recién está pidiendo permiso para ocupar la silla del senado, se animó a lanzar un centro al área: “La muerte de un hombre moral siempre revive el espíritu dormido de la gente. El golpe de dolor activa la red de valores y enciende las emociones. Alfonsín muere pero nace. La conducta se activa y la conciencia se prepara para no defraudar a la memoria”. Eneas Federici me mira porque quiere disparar el tiro penal. “Ustedes agrandan demasiado a ese tipo. Yo me acuerdo de los australes, del plan primavera, de los depósitos congelados en las fiestas, de los salarios deteriorados, de mi vieja comprando dólares con la jubilación, de los saqueos; con sólo recitar el preámbulo no se solucionaba nada. Sí admito que se jugó con el tema de los desaparecidos, con el canal de Beagle, con los milicos desacatados, pero pactó con el turco y ahí, amigos…la cagó”. El rockero Antonio cambió el aire viciado: “El tipo le dio bola a la cultura, yo me acuerdo que había mucha movida, mucha rosca participativa, mucha onda progresista. René, quién bien puede ser un referente sin compromiso, largó su testimonio: “Ustedes no vivieron a un Mitterrand y con este Sarkozy todo da lo mismo. La política se parece mucho a las putas, mientras hay moneda todas bailan en pelotas, cuando se acaban los billetes son damas de caridad”.
Reconozco que estoy y no estoy en esta mesa. Me impuse venir para dejar de leer un poco a T. S. Eliot. Resulta que todo viene por unas cartas de éste a Emily Hale. Eliot estaba casado pero mantenía un romance con Emily. Claro, también es cierto que el autor dejaba entrever que sentía cierta afinidad con el sexo masculino y, precisamente en esas cartas, aparecían las confesiones. El 1957 Emily decidió reunir toda esa correspondencia y resolvió mantenerla en secreto hasta el 2020, guardadas en la Universidad de Princeton. Mi inquietud viene porque Hemingway estuvo interesado en el material pero después, por su declinación física, todo quedó en la nada ¿Qué tiene que ver esto con Alfonsín? Me quedé ligado a una frase de Eliot de su libro Cristianismo y Cultura: “Lo ocurrido era algo en lo que uno estaba profundamente involucrado y de lo que era responsable”.

Tuesday, March 31, 2009


UNA PIPA PARA CAROLINA KENNEDY
El recuerdo instantáneo de Carolina Kennedy es la placa fotográfica de una niña rubia y un pequeño junto a Jackeline en el sepelio de su padre. Son imágenes que quedan marcadas en la memoria. Transcurrieron muchos años. La vida dejó espacios vacíos y terreno fértil. Esa niña es hoy una madre con tres hijos y una carrera política aún sin definir. Carolina es presidente de la Fundación Kennedy, centro de mecenazgo de la Biblioteca y Museo Presidencial John Fitzgerald Kennedy. Más allá de mis diferencias con el asesinado presidente norteamericano; no me pregunten - ni quiero saberlo-, pero acabo de recibir un agradecimiento por la incorporación de mi libro La pipa de Hemingway al acerbo bibliotecológico de la Fundación. ¿Qué extraño?, me digo. No sé quién fue el amigo que se metió en este lío. Los caminos de los libros son insospechados. Nada puede decir cuál es la ruta que toman. Me atrevo a pensar que la donación viene de la mano de Giuseppe Recchia. Digo esto porque el próximo 9 de junio, la Fundación programó la presentación del filme “Una storia de vita lunga un sogno” realizada por el amigo italiano. La obra se emitirá con motivo del 110 aniversario del nacimiento de Ernest Hemingway. Estoy casi convencido que en su afán de mostrar la tarea de los hemingwayanos, mi libro forma parte del homenaje.
A Carolina deberé agradecerle este recibimiento y a Recchia desearle lo mejor en la muestra.

Thursday, March 26, 2009


MEDITACIONES BARATAS
Después de la muerte de Aurelio García, la historia de los socialistas se congeló como un cubo de hielo en el refrigerador. La pérdida para los hombres de izquierda es un frío puñal. Quien primero logró sobreponerse fue el “mosquito” Oreste Barrientos, preocupado por reorganizar a un montón de almas perdidas. Alejado del alcohol y afirmando como terapista de riesgo, el “mosquito” está tratando vanamente de establecer una cadena solidaria entre esos viejos conocidos. Oreste recibió la ayuda del doctor Sierra y de Américo Massetti. Rosendo Castillo y Eneas Federici, por su parte, parecen estar de acuerdo en volver al espacio original, regresar a nuestra querida cueva. A mí también me seduce reconquistar a La Rosa Peregrina de Almagro. Ya no importa si los billares desaparecieron, si Cosme no va a atender los pedidos, si Boris -el gato maravilloso- no se pasea por los mostradores. Ahora bien puede ser el tiempo de asociarlo definitivamente a René, de entregarle la credencial al rockero Antonio, de no desmerecer a Tomi Del Ball, porque la mística se va encarnando y la filosofía urbana nos va empujando al nido, al lugar donde el diálogo es igual a un café. Tengo ganas de volver al escenario porque extraño esos temas de reflexión colectiva. Quiero saber qué opinan los muchachos sobre el huerto ecológico de la Casa Blanca. Que alguno me responda por qué cerró el restorán británico The Fat Duck …y si hablamos del rollo de papel que Jack Kerouac utilizó para escribir En el camino. 36 metros dactilografiados encontrados en un departamento de Manhattan. Nada en especial, todo cotidiano. A la mierda con la omnipotencia. Basta de gritar:¡¡Crisis!!. Crisis es cambio. Entonces…adiós crisis cultural, crisis ecológica, crisis económica, crisis amorosa, crisis de crisis. Hay que volver a la belleza espiritual, me cago en el protagonismo. Hay que salir del (entre paréntesis). Me quiero olvidar un poco de los libros, de la editorial que me apura con la segunda parte de La pipa de Hemingway. No me quiero olvidar de John Hemingway quien me dice:! No se quede sin Pamplona!. No me tengo que distraer con las palabras azucaradas de Raúl Villarreal, el hijo de René Villarreal y regresar por la calle y a contramano hasta encontrar la puerta de La Rosa Peregrina de Almagro, hasta hallar a los amigos de siempre están sentados a la mesa. Por ahí también viene merodeando Daniela, molestando Tessie, señalándome Victoria. Me parece que comienzo a entender a Brian Fuster ensimismado en la lectura, con la sola compañía de sus perras, custodiado por la camioneta y en medio de su paraíso, en lo mejor de su locura, en la calma de un tiempo sin regreso.

Wednesday, March 18, 2009


PHOTOHEMINGWAY / 6

En Finca Vigía la vida siempre fue distinta para Ernest. Allí fue su hogar. Allí quedaron los secretos, los amores, las peleas, los hijos. Si algo deja la imagen es la ternura de un Hemingway disfrutando con Patrick y Gregory. 63 años atrás este hombre era un ser humano con sus virtudes y defectos. No había ingresado a la categoría del mito. Era simplemente "Jemingüey", sencillamente "Papa", humildemente "Don Ernesto".