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Saturday, October 26, 2019

CALAMARO JUNTO A HEMINGWAY



Andrés Calamaro es un aventurero, un amigo de los marginales, un tahúr con modales burgueses y un señor en cuestión de códigos secretos. Su camino siempre se junta con otro donde los malvivientes son personas de buen vivir y  saben sentarse a la mesa con la copa en alto y la sonrisa de triunfador. Calamaro es un músico que trajo la poesía al pentagrama, no admite comparaciones, tampoco las necesita. Su cercanía a la figura de Hemingway no es extraña. Andrés es hijo de Eduardo Calamaro, un poeta enorme no lo suficientemente valorado. Desde niño, conoció y leyó a los autores más importantes del siglo XX. Con Hemingway tuvo una química especial, a él lo une la mística por los toros y esa vida a los saltos que el norteamericano se encargó de hacer pública al extremo. 





Hace unas semanas me crucé con él en la cochera del Hotel Provincial de Mar del Plata, horas antes de su recital. Con enorme placer le regalé mi novela El muertito de Hemingway. Cambiamos  unas pocas palabras porque su representante lo apuraba. El registro fotográfico lo dice todo. Andrés me agradeció y yo hice lo mismo. Por la noche disfruté su música y reconozco que ciertos temas me emocionaron.
Hemingway había hecho su trabajo silencioso. Solo espero que en sus madrugadas de desvelo la novela lo acompañe.

EL MUERTITO DE HEMINGWAY 
pedilo a josemariagatt1@gmail.com

Saturday, September 28, 2019

HOTCHNER Y HEMINGWAY


Amigo de Hemingway cumple promesa hecha hace 60 años
Ante el desprecio del autor de El viejo y el mar por las adaptaciones de su obra, A.E. Hotchner adoptó la misión de montar una obra que enorgulleciera a su amigo.

AP
Westport

Cuando la adaptación cinematográfica de El viejo y el mar se estrenó en 1958, Ernest Hemingway por casualidad se encontraba en Nueva York    viendo la Serie Mundial de beísbol e invitó a su buen amigo A.E. Hotchner a ver la película con él.
     
                       

"Unos 12 o 13 minutos después de que nos sentamos, se volteó hacia mí y me dijo, '¿listo para irnos?'", contó Hotchner en una entrevista reciente en su casa en Connecticut.

El autor y dramaturgo de 101 años recuerda que salieron y que, mientras caminaban por la acera, Hemingway despotricó todo el tiempo que Spencer Tracy no fue para nada apropiado para el papel protagónico, que parecía un actor gordo y rico tratando de hacer de pescador.

"Dijo: 'uno escribe un libro que realmente le gusta y entonces ellos le hacen algo así, y es como orinar en la cerveza de tu padre'", narró Hotchner. (Hemingway se expresó con esta frase particular sobre un puñado de adaptaciones de su trabajo que le parecieron detestables, según Hotchner.)

Horas después, sentados en el restaurante Toots Shor's —un lugar frecuentado por Joe DiMaggio, Jackie Gleason y Marilyn Monroe— Hemingway exhortó a Hotchner a hacer algún día su propia adaptación. Hotchner le prometió que lo intentaría.
Más de 60 años después, Hotchner cumplió su palabra. Su versión teatral de El viejo y el mar se estrenó en el teatro Pittsburgh Playhouse de la Universidad de Point Park, recientemente renovado.

"No fue sino hasta que yo mismo me hice viejo que realmente llegué a una versión que podría transportarse más allá del libro", expresó.



​Hotchner debe ser el candidato perfecto para llevar la novela a las tablas: pescó con Hemingway en Cuba, fue a ver corridas de toros con él en España, cazó con él en Idaho y escribió la exitosa biografía de 1966 Papa Hemingway.

También ayudó a editar el clásico de toreo de Hemingway El verano peligroso. A menudo fungió como su agente y llevó varias de sus historias a la televisión, incluyendo Las nieves del KilimanjaroLos asesinos y El luchador, que lo llevó a conocer a Paul Newman. (Ambos fueron mejores amigos y vecinos y crearon juntos la compañía de alimentos Newman's Own, pero esa es otra historia).´

"De alguna manera esa promesa que le hice me atormentaba, porque él murió poco después de eso. Por años pensé en El viejo y el mar, pero en mi cabeza nunca podía pensar cómo abordar este libro tan personal, porque el viejo en realidad es el propio Hemingway, que realmente es una obra literaria —dijo—. ¿Cómo le das vida a eso en el escenario?"

Intentó adaptarla, quizá, unas 10 veces en los últimos años, comenzando borradores sólo para desecharlos, hasta este último esfuerzo.




El fantasma de Hemingway

Para ayudarlo a moldear el proyecto, buscó la colaboración de su hijo Tim Hotchner para que le ayudara a transformar su borrador en la obra,
"He vivido con el fantasma de Hemingway toda mi vida y había algo muy profundo en esta historia, aun cuando es muy simple", dijo Tim Hotchner, un documentalista y escritor de 47 años. "Y al ver a tu padre de 101 años ir detrás de su pez espada, y con suerte volver con mejores resultados, hay muchos temas que realmente resuenan".

Tim Hotchner también vio el proyecto como una manera de reexaminar la obra con un lente moderno: mirar lo que significa ser un hombre en el mundo y mirar el entorno.

Para hacer El viejo y el mar accesible al teatro, los Hotchner crearon un caleidoscopio del relato y escarbaron en el texto en busca de un nuevo enfoque. El chico tiene un papel más grande, y el propio Hemingway es un personaje, al igual que un chelista que evoca los estados de ánimo a lo largo de la obra.

La producción es única en el sentido de que los estudiantes de Point Park  trabajaron en la obra junto a profesionales en todos los aspectos, de diseño de escenografía a venta de boletos. Es algo que Stana ve como un momento circular: jóvenes ayudando a darle vida a la obra de un dramaturgo centenario.

La puesta completa se montó en seis meses, en colaboración con RWS Entertainment Group, con sede en Nueva York.



A sus 101 años, A.E. Hotchner se mantiene despierto, chistoso y notablemente activo. Durante una entrevista de cuatro horas en su casa, necesitó apenas un receso de 10 minutos para beber un vaso de agua. El año pasado, su novela sobre detectives en la era de la Depresión The Amazing Adventures of Aaron Broom fue publicada y aún escribe a diario. Su rutina: desayuna, escribe, almuerza, escribe, ve las noticias de la noche, cena, se toma un gin-tonic y quizás ve una película.

En cuanto a El viejo y el mar, le satisfice finalmente haber cumplido la promesa que le hizo a su amigo hace más de medio siglo, y está contento con el resultado.

"Esta es una versión de la que Hemingway nunca se habría retirado", aseguró.

EL LIBRO EL MUERTITO DE HEMINGWAY YA ALCANZÓ SU SEGUNDA EDICIÓN. LO PUEDES SOLICITAR AL CORREO josemariagatti1@gmail.com



Monday, September 02, 2019

TOUR LITERARIO


Después de agotar la primera edición, sale a la venta la segunda entrega de El muertito de Hemingway. El ciclo de presentaciones se inicia en Rosario, en la Biblioteca Popular Alfonsina Storni, continua en el Festival Córdoba Mata de la ciudad cordobesa, sigue en La Feria del Libro de La Matanza  y se detiene en Mar del Plata.  Los espero para compartir una amable charla y firmar los ejemplares de mi obra. 

Monday, August 05, 2019

PREMIO DE LITERATURA ERNEST HEMINGWAY








Se abrió la convocatoria a una nueva entrega del Premio de Literatura en Español Ernest M. Hemingway.

La fecha de inicio para la recepción de las postulaciones es el 15 de agosto de 2019 y la fecha tope para la entrega culminará a las 11.59 P.M. del 15 de octubre.

Los premios son otorgados por el Movimiento Literario e Histórico Internacional Ernest M. Hemingway (MLHIEH).




De acuerdo a sus bases este premio será entregado de forma anual, o, de forma excepcional, a escritores que hayan tenido una fructífera labor literaria en cualquier parte del mundo. El mismo consistirá en la emisión de un diploma y trofeo, alegórico a este movimiento y al célebre escritor.

Toda institución, organización, academia, e intelectuales independientes, podrán solicitar o sugerir el premio para aquellos escritores cuya obra haya sobresalido en el ámbito nacional e internacional.
Ningún escritor puede autopostularse. En el caso de ser propuesto algún miembro del MLHIEH no podrá formar parte del jurado.

Una vez concluído el período de recepción de postulaciones  se hará una previa selección para conformar las Nominaciones; y un jurado, compuesto por escritores laureados a nivel internacional o intelectuales calificados, decidirán el ganador del mencionado premio y visto bueno de la directiva del MLH.

Las obras deberán enviarse por correo electrónico  a movimientoernesthemingway@gmail.com



La entrega se realizará en alguna fecha alegórica al célebre escritor norteamericano Ernest M. Hemingway, siempre que las circunstancias lo permitan.

Está a disposición EL MUERTITO DE HEMINGWAY, la novela bio-histórica policial que no podés dejar de leerla. Pedila a josemariagatti1@gmail.com



Friday, July 05, 2019

EL LIBRO DE CABO BLANCO


PRESENTACIÓN “EL MUERTITO DE HEMINGWAY”




A José María Gatti lo conozco desde hace casi 8 años.
El 26 de octubre del año 2010, cuando de un modo bastante irresponsable yo trataba de ingresaba al mundo de las letras presentando una antología de cuentos que había titulado Guerra Interna, entre el público había un señor al que yo no conocía.
Y eso realmente era llamativo, ya que siendo yo un muy poco promisorio proyecto de escritor, todos los que estaban allí eran, por lo menos, mis amigos.
Ese señor era José María Gatti.
Nunca supe cómo se había enterado y tampoco se lo pregunté, pero supongo que como en el prólogo de la obra que yo presentaba, Mario Mactas había citado a Hemingway, eso lo habrá atraído.
Obviamente, una vez que nos presentamos apelé a Google y descubrí que era un psicólogo social, periodista e investigador, que trabajaba justamente acá, en la Biblioteca Nacional, y que sabía muchísimo de Hemingway.
Creo que en ese momento nació una muy linda relación de afecto y de respeto, que personalmente me ha enriquecido mucho y que perdura hasta el día de hoy.
En aquella época José María era más bien ensayista y cuentista.
Se había destacado por “Hola Hemingway. Una mirada centenaria”.
Por “Ladrón de desalmados”, que en el año 2004 fue elogiosamente prologado por Vicente Battista y logró varios premios por sus diferentes relatos.
Por “La pipa de Hemingway”, una recopilación del blog que lleva ese mismo nombre y que hasta el día de hoy sigue siendo el lugar en el que uno puede encontrar lo más selecto e interesante de la magia, las obsesiones, los grades éxitos y los brutales fracasos de “Pápa”, como le decían al autor de “El viejo y el mar”.



El Gatti novelista llegaría más tarde.
Y con foco en lo policial, ya que lentamente se fue enamorando del género de la novela negra.
En el año 2012 muy generosamente me dio a leer el borrador de “Víctimas Inocentes”, que salió al año siguiente, y en el año 2015 volvió a pedirme opinión sobre una nueva obra que estaba publicando: “Carne en flor”.
Fuera de las consideraciones particulares de aquellas obras, su lectura me produjo una enorme alegría.
Porque sin duda alguna y sin que lo supiéramos, Gatti era mejor novelista que cuentista o ensayista, lo cual es mucho decir, pero esa virtud había estado latente sin que pudiéramos disfrutarla.
La llegada de Gatti al mundo de la novela y en particular de la novela negra fue una muy buena noticia.
“El muertito de Hemingway”, ahora sí, que es lo que nos convoca, es una obra para jugar en las ligas mayores.
Por una razón bastante simple.
Las grandes novelas, los grandes libros, más allá de cualquier debate académico, son exclusivamente aquellos que le permiten al lector perderse en el mundo imaginario que le propone el autor y ser parte de la historia.
Y eso logra esta obra de Gatti.
No quiero excederme en su descripción porque creo fervientemente que tienen que leerla.




Lo que sí puedo decirles que se trata sencillamente de una gran historia que involucra a la CIA, a la mafia, al clan Kennedy y a Cuba.
Una historia cuya parte más importante transcurre en ese Perú que enamoró a Hemingway.
En la que juega un papel más que relevante la famosa Miss Texas, esa embarcación icónica en la que Gatti creo que se ha tomado unos cuantos mojitos.
Una historia en la que el disparador es el proyecto de la Warner Bros de llevar al cine “El viejo y el mar”, la novela por la que Pápa se llevó el Premio Pullitzer en el año 1953 y el Premio Nobel de Literatura en 1954.
Y en la que por supuesto hay un “muertito” alrededor del cual Gatti construye una historia atrapante.
Como los buenos vinos, se trata de una novela debe encararse a solas, en el lugar apropiado, sin prisa y sabiendo que está uno iniciando un viaje fantástico que sólo los buenos escritores nos pueden regalar.
Dicho esto, hay dos cosas que me parecen relevantes y en las que, aprovechando esta invitación que me han hecho, sí quiero poner algún énfasis.
La primera es el estilo.
José María escribe como los que saben escribir.
Maneja el relato, los cambios de persona, las descripciones, los diálogos, con absoluta solvencia.
No hay en este libro esos baches técnicos que a veces hacen que uno no tenga otra alternativa que prestarle más atención al texto que a la historia.
En “El muertito de Hemingway” la técnica es el medio para que la historia fluya.
No hay nada que juegue en contra.
Y no sobra nada.
No es el clásico novelista latinoamericano que adorna casi hasta el infinito un texto que además nunca baja de las 400 páginas.
Claramente no es ése el estilo de Gatti.
Lo suyo es otra cosa.




Por eso es que logra esto que técnicamente es más bien una “nouvelle”, una novela corta, de 127 páginas.
Se ve en su manera de escribir la esencia del periodista.
Él está sin duda más en la línea de Raymond Chandler o de Ross MacDonald, dos genios de la novela negra, que sabían contar en 120, 150 o 180 páginas, historias de esas que se leen de un tirón.
Incluso en la línea de Hemingway.
¿Por qué no?
Un autor que no andaba con vueltas.
Que era al pan pan y al vino vino.
Quedé muy impresionado cuando miré esta mañana el número de páginas de “El muertito de Hemingway”.
Son 127.
 “El viejo y el mar” tiene 127 páginas…
La segunda cosa en la quiero poner énfasis es en la historia.
Gatti tuvo la osadía de hacer una novela nada menos que sobre Hemingway.
¡Si Hemingway se hubiese enterado, no tengo dudas de que se hubiese reído mucho de semejante audacia y que con su inconfundible vozarrón hubiese dicho “ese tío sí que es muy macho!”
Pero él lo hace porque tiene con Hemingway una cercanía que pocos han logrado tener.
Estamos hablando de una de las personas que más sabe de Hemingway.
Pero no sólo del escritor, sino también y fundamentalmente del ser humano.
De la persona.
De sus desmesuras, como bien dice Mercedes Rosende en el prólogo.
De su tiempo y del contexto.
Lo entiende como nadie.
José María Gatti y Ernest Miller Hemingway son, en cierto modo, compinches que nunca se han cruzado pero que tienen entre sí un lazo que le permite a Gatti escribir una obra como esta.
José María tiene los recursos para escribir sobre Hemingway que posiblemente sólo han tenido en otros tiempos personas tan cercanas a Pápa como Gertrude Stein o Francis Scott Fitzgerald.
Y hay que decirlo, aprovecha muy bien esa cercanía.
Este no es una novela escrita por alguien que investigó sobre el tema y construyó una historia en base a los datos surgidos de la investigación.
Se trata más bien de un protagonista cercano, que nos cuenta, de un modo íntimo, una historia conmovedora, que se siente absolutamente real y de la que uno se hace parte desde la primera página.
Les confieso algo.




¡Cuando empecé el borrador de la novela, me metí en Internet para averiguar sobre Efraín Castillo!
Había un viejo jugador de fútbol colombiano, un periodista y hasta un especialista en logística egresado del MIT.
Pero ningún chico que hubiese sido arrojado de la Miss Texas en Cabo Blanco, ni nada parecido.
Quedé fascinado.
Porque cuando una historia te genera semejante duda y te hace investigar sobre lo que estás leyendo, es que está muy bien hecha.
Pero termino acá.
De nuevo, no dejen de leer el libro
Yo te agradezco enormemente José María por haberme invitado a participar de la presentación de tu libro.
Me hace sentir parte de una gran obra como es esta, a la que le auguro un gran éxito.
Hoy, que es el día en que oficialmente nace “El muertito de Hemingway”, déjame decirte que estoy más orgulloso que nunca de ser tu amigo.
JUAN CARLOS LYNCH






Friday, June 07, 2019

EL MUERTITO DE HEMINGWAY





Del 20 al 23 de junio, se desarrollará el XVII Coloquio Internacional Ernest Hemingway, en La Habana. Mi novela El muertito de Hemingway, recientemente publicada, estará representando a Argentina en ese evento. Los ejemplares disponibles para consulta y venta, llegarán gracias al esfuerzo de María Inés Gavila, Ada Rosa Alfonso y Arturo Sánchez Artchi. Gracias a todos.




Friday, April 26, 2019

EL VIAJERO HEMINGWAY


Una ruta turística recreará los viajes de Hemingway por Euskadi
El Gobierno vasco busca aumentar la estancia del visitante con un recorrido de seis etapas que incluye paradas en Bermeo y Bilbao

Recorrer todo Euskadi de una manera tranquila y siguiendo los pasos de Ernest Hemingway. Ese es el gancho de la última propuesta turística que ha lanzado el Gobierno vasco, que pretende aumentar la estancia media del visitante con una ruta que recrea los viajes del escritor y periodista norteamericano por tierras vascas.


El que fuera premio Pulitzer y Nobel de Literatura recorrió en los años veinte del siglo pasado algunos de los parajes más bellos del País Vasco y, como recuerda el departamento de Turismo, «se enamoró de ellos para toda la vida». Ahora, la propuesta 'The Hemingway Basque Route' pretende contagiar esa pasión al visitante con seis etapas de menos de dos horas de duración que recrean sus viajes, paso a paso, con fotografías y sus sensaciones.
La ruta arranca en San Sebastián y 35 kilómetros después hace su primera parada en Txingudi. La segunda etapa, de 76 kilómetros, comienza en la capital guipuzcoana para alcanzar Eibar, desde donde arranca la tercera en dirección a Bermeo. El visitante podrá recorrer después los 59 kilómetros que separan el municipio pesquero de Bilbao.


La quinta etapa conecta dos capitales, la vizcaína y la alavesa. «Un camino de 110 kilómetros que tantas veces recorrió Hemingway y que sigue casi intacto», apuntan desde el Ejecutivo autonómico. La propuesta finaliza con un viaje desde Vitoria hasta San Sebastián por la antigua N-1, la más frecuentada por el escritor, que se rindió a los encantos de la cultura y la gastronomía vascas. «118 kilómetros desde el paraíso del vino hasta el cielo de la sidra».