Thursday, February 05, 2009


RODOLFO HEMINGWAY Y ERNEST WALSH
Muchos son los que piden que hable sobre Rodolfo Walsh. En principio debo decir que no hubo entre Hemingway y Walsh una relación amistosa. Sin embargo es importante destacar que ninguno maltrató al otro. A Walsh la literatura de Hemingway le parecía demasiado belicista. Fue muy sincero cuando dijo: “Nunca he sido un lector consecuente con Hemingway y ni siquiera he leído todos sus libros”. Es importante aclarar esto porque se tejieron una suerte de fantasías sobre determinados diálogos entre ambos que, en rigor, nunca se produjeron.
Este año se cumplen 50 años del único encuentro que los tuvo como protagonistas. Walsh era el corresponsal de Prensa Latina y fue quien redactó el cable sobre la llegada de Hemingway a La Habana, el 4 de noviembre de 1959. La agencia conocía la noticia por su espía en Estados Unidos. Walsh fue el único periodista que desde la medianoche se plantó en la estación aérea junto a su fotógrafo, un tal Mickey. Cuando Hemingway ya estaba en tierra firme, Walsh lo se acercó hasta la escalerilla del avión y le preguntó: "¿De nuevo en Cuba?" Ernest en lugar de responder, dijo: ¿Qué noticias hay, qué se sabe de Camilo? Walsh secamente agregó: “No hay noticias”. El argentino siguió: "¿Qué se habla en Estados Unidos sobre Cuba?" Nada- respondió Hemingway- Ahora de lo único se habla es de un programa de televisión de Van Doren, “La pregunta de los 64.000 pesos”. Ernest apuró el paso y se marchó junto al torero Antonio Ordónez. Hemingway venía cargado de valijas y lucía un saco deportivo, pantalón color mostaza, camisa y corbata. Este fue el único intercambio.
Vale ahora transcribir la noticia que publicara el periódico Revolución, fechado el 5 de noviembre de 1959, con pie de agencia Prensa Latina.

ERNEST HEMINGWAY DE NUEVO EN CUBA
Llegó un cubano más. No es un yankee. Junto a Fidel.
La Habana, noviembre 4(PL)- “Me siento muy feliz de estar nuevamente aquí, porque me considero un cubano más”, declaró el escritor norteamericano Ernest Hemingway al llegar esta noche a La Habana procedente de New York. “No he creído ninguna de las informaciones que se publican contra Cuba en el exterior. Simpatizo con el gobierno cubano y con todas nuestras dificultades”, dijo subrayando la palabra “nuestras”. Y a continuación aclaró: “ No quiero que me consideren un yankee..”
Hemingway vino acompañado del torero Antonio Ordóñez y la esposa de este. En el aeropuerto fue recibido por sus familiares (¿?), un numeroso grupo de simpatizantes del pueblo de San Francisco de Paula, donde reside habitualmente, y reporteros de Prensa Latina que pudo entrevistarlo en forma exclusiva. Interrogado sobre si mantenía las declaraciones favorables a la Revolución Cubana que hizo a comienzos de este año, contestó que las reiteraba plenamente.
“En New York, por donde acabo de pasar a mi regreso de Europa, no se sabe nada de Cuba ni del mundo. Allí solo se habla de Van Doren y del escándalo de su programa de preguntas y respuestas por televisión”.
Al salir de la aduana, los vecinos de San Francisco le entregarían una bandera cubana en testimonio de gratitud por las declaraciones que Hemingway ha hecho en el exterior sobre Cuba. Hemingway besó la bandera, pero se negó a repetir el gesto cuando un fotógrafo quiso recoger el instante. “¡La he besado con sinceridad!”, exclamó, siendo largamente aplaudido.
El resto es ficción. Cincuenta años no son nada.

1 comment:

Vasquito said...

Me acuerdo cuando recién llegaba a Buenos Aires desde la provincia. Siempre acompañado por Hemingway, y porsupuesto, por su bitacora maestro.
Al principio, vendia manies a los bares. Tarareaba el manicero riendome hacia mis adentros.
Si hay un viejo pescador barbudo echando lineas de mano desde las pesadas nubes de los cielos de Buenos Aires, puede que esta noche entone un silbido por lo bajo. El resto, es asunto del viento.