Wednesday, October 29, 2008

CONTIGO ME VOY MI SANTA AUNQUE ME CUESTE MORIR
Enterados los amigos socialistas que no presentaría mi libro en Buenos Aires, comencé a recibir de parte de ellos una cadena de insultos telefónicos que me obligó a desconectar el aparato. Por suerte estos vagos no manejan las computadoras y poco saben de los mensajes de texto.
Aurelio García, quien está tratando de reorganizar los encuentros en La Rosa Peregrina de Almagro, me dejó un recado imperativo: “No es necesario hacer una fiesta. Con unas empanadas y par de vinos nos arreglamos… ¡pero ya, antes que se las tome de gira!”. En sintonía, Rosendo Castillo también recurrió al estilo de pedido que parece una orden: “¡Gatti, no se haga el pelotudo y a ver si nos juntamos!”. Eneas Federici apuntó a la ironía: “Me gustaría charlar con usted antes que se termine la globalización”. Los demandantes están convencidos de hacerme cambiar de opinión sobre la experiencia de una noche de gloria. Ya no hablan de estrategias publicitarias, de críticos comprados, de publicidad en los suplementos, de…”tengo un amigo que de esto sabe”. No, se conforman con un vinito una empanada. Matarazzi que extrañamente no se sumó al coro, fue el único que pasó por Cúspide del Shopping Abasto y compró La pipa porque “el escritor no debe regalar nada. Si uno quiere un libro hay que comprarlo”. Américo Massetti, menos comprometido, me recordó que al rockero Antonio no hay que dejarlo afuera de esta próxima cumbre y asumió de manera categórica su arrepentimiento por no haberme acompañado al festival de rock donde la lluvia nos dejó a todos como papel mojado. El “mosquito” Oreste Barrientos, quien no se mostró en público después de su tratamiento por adicción-parece que el acercamiento a la iglesia evangélica lo separó de nuestra comunidad-es otro exigente que se siente en condiciones de señalarme por no acordarme de él al momento de autografiar un libro. Todos de una manera u otra coincidieron en que hace falta establecer el día y la hora del reencuentro.
Los dejo a los libres pensadores y me desdoblo para atender al Brian Fuster que me envía un correo sabrosísimo:
HEMINGWAY MÁS VALENTÓN QUE NUNCA
El negrito Obama parece que se llevó al soldadito McCain a su ranchito de Sedona para que el veterano, entre montañas, árboles y riachos, descanse sin tener que preocuparse de la nueva arquitectura financiera internacional y puede volver a leer su libro preferido: POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS de Ernest Hemingway.”¡Si Tío, John McCain lee a Hemingway!”.
Pero aquí no termina todo. Mis compatriotas - dice Brian – ahora descubrieron a los toros y toreros. El lunes pasado, en el teatro Angélica Film Center de New York, en el ombligo de la Gran Manzana, se estrenó el documental “Matador”, un largometraje de corridas sobre la vida del torero David Fandila “El Fandi”. Algo particular también sucedió con el reportaje “Hermanos de sangre”. Francisco y Cayetano Rivera protagonizaron el reportaje Blood Brothers en la cadena CBS donde 17 millones de espectadores vieron el documental.
El Papa debe estar bien contento. Mc Cain, David Fandila y los hermanos Rivera lo siguen llamando. Hemingway por ahora no atiende el teléfono, está en otra cosa, está soñando.
SI QUERÉS LA PIPA DE HEMINGWAY PASÁ POR LIBRERÍAS CÚSPIDE.

2 comments:

Vasquito said...

Yo pasé por librería Cúspide. El libro lo estuve hojeando y estuve a punto de comprarlo. Decidí esperar, porque recién después de tres años, pude conseguir ''Enviado Especial'', para lo cual tuve que ir hasta Belgrano y desembolsar.
Se que el próximo libro que compro es la pipa de Hemingway, y aunque se que en mi pequeña biblioteca va a ser uno de mis preferidos, lejos de toda critica literaria, la verdad me decepcionó mucho la tapa.

Osvaldo said...

Gatti, Mc Cain lee a Hemingway como yo puedo leer Patoruzito.