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Saturday, October 02, 2010

QUE DIOS NOS AMPARE

A medida que uno conoce la vida de Hemingway, se va dando cuenta que no sabe nada sobre él. Digo esto porque al bucear datos creíbles, éste cronista se encuentra con algunas referencias que actúan como una flecha apuntando a la manzana, dejando que ciertas presunciones, lo acompañen en el camino de la reconstrucción de una existencia llena de sorpresas. Tal vez por ignorancia, desconocía que en Oak Park hay más iglesias protestantes que edificios públicos. Sí sabía que el niño Hemingway se crió, por orden de su abuelo, en una iglesia congregacional. El rigor educativo exigía que Ernest iniciara su jornada con la lectura de la Biblia y un libro devocacional que se señalaba día a día. Antes del desayuno lo hacían poner de rodillas sobre una alfombra y su abuelo rezaba levantando la voz al cielo, hablando con Dios como si se tratara de un amigo. Cuando el pequeño cometía alguna travesura, el castigo era arrodillarse y leer la Biblia. En esto todos los mayores estaban de acuerdo: el culpable pagaba con el rezo. Pero aquí viene un detalle significativo. La madre de Ernest no era tan puritana aunque sí exigente. Recordemos todo el rollo que tenía Hemingway respecto de ella. Hay algo de perverso en la formación de Ernest Miller. Esta mujer rigurosa quería una “nena” y sin ningún escrúpulo se encargó de vestir al niño de mujer. Gracia, quien cargaba con el peso de una frustrada carrera como cantante lírica, sublimó su trauma con la enseñanza; hasta llegó a construir un conservatorio. Allí lo llevaba a Ernest para formarle el espíritu. Claro, tarea nada fácil, porque el párvulo no era un Mozart. Sin embargo, en ese conservatorio Ernest descubrió algo extraño: su madre acariciaba con demasiado amor a una alumna, a otra la despedía con desmedido afecto. Con el tiempo se dio cuenta que todo aquello era una realidad. Su tutora tenía actitudes lésbicas.

 Hoy este cuento es una pavada, pero por entonces, en el marco de una educación victoriana, la “enfermedad” de su madre fue terrible para el pequeño. Parecería que sexo y religión eran un cóctel avinagrado que, ante tanto freno, el ya madurito Ernesto asumió como historia negra y, sin mucho prurito, el muchacho comenzó a desligarse de la iglesia y procedió a dar rienda suelta a su virilidad.



Cuando Hemingway es herido en aquella aventura de la Primera Guerra Mundial, en Italia, nuevamente la cruz y los genitales se juntan. En su convalecencia, el periodista y soldado voluntario recibe la visita de un cura que intenta bautizarlo. Allí también conoce al amor de película que termina como culebrón venezolano. En el verano de 1920 es Katty, la hermana de su amigo, quien le hace pisar una iglesia católica. Katty Smith nueve años más tarde se casaría con John Dos Passos y en 1949 moriría fatalmente. En un accidente automovilístico Dos Passos se estrella contra un camión, Katty sale despedida por el parabrisas y John pierde un ojo.
Es en noviembre de 1920 cuando a Hemingway le presentan a Hadley Richarson con quien, el 3 de setiembre de 1921, se casa en Michigan, en la capilla metodista de Horton Bay.




Con Pauline nuevamente Ernest vuelve a entrar en una iglesia. Es ella quien lo invita a la confesión, pero la realidad indica que Hemingway no quiere acceder a la oración.
Otro tuteo religioso es con el nombre de su mítica embarcación. La nave que lo acompañaría en todas sus travesuras fue bautizada como Pilar, en homenaje a la Basílica Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Queda claro que la religión atraviesa su vida y obra. En Fiesta, el protagonista ingresa a la Catedral de Pamplona para rezar. Aunque es en El viejo y el mar donde, a través de Santiago, Hemingway se desahoga.

Tampoco se puede dejar de lado un gesto significativo: Hemingway dona la medalla que lo consagrara Premio Nobel, a la Virgen de Caridad del Cobre, popularmente llamada “Cachita”.



Así pues, una de las luchas internas más intensas para Hemingway ha sido la espiritualidad. Tal vez la más dolorosa, la cercana a la muerte, la que no pudo evitar ¿Y el sexo?...hombre…de eso no se habla.


Sunday, September 26, 2010

CINCO CUBANOS



Uno va tomando conciencia a través del conocimiento. En mi caso admito que recién después del llamado de algunos amigos supe de la injusticia que pesa sobre estos cinco cubanos. Como muchos, desconocía la carta fechada el 12 de setiembre, dirigida al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Es importante darla a publicidad porque ya pasaron doce años de una violación a los derechos humanos de cinco hombres privados de su libertad, en el país de la libertad. Leamos:


Carta a Obama de actores
y artistas norteamericanos
12 de septiembre, 2010
Presidente Barack Obama
Casa Blanca
1600 Pennsylvania Avenue
Washington, DC 20500-0004
Estimado Presidente Obama,
Nosotros, los que suscribimos esta carta, actores y artistas estadounidenses le pedimos que revise el caso de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y Fernando González, internacionalmente conocidos como los “Cinco Cubanos”, y que les conceda su inmediata libertad.
Estamos sumamente consternados de que los Cinco Cubanos, quienes no cometieron ningún crimen contra los EEUU ni tampoco significaron una amenaza a la seguridad nacional de este país, llevan 12 años presos. Los Cinco monitoreaban las actividades de grupos violentos de exiliados cubanos en Miami, actividades que han resultado en la muerte de miles de cubanos. Ellos simplemente estaban protegiendo a su país contra futuros actos de terrorismo.
Presidente Obama, imagínese que ese terrorismo hubiese sido dirigido contra los Estados Unidos. Nos preguntamos ¿qué hubiese sucedido si antes del 11 de septiembre un puñado de americanos hubiese infiltrado a los grupos criminales para alertar a los Estados Unidos de ese inminente ataque? ¿Estaríamos como ahora difamándolos por sus acciones?
Nuestro gobierno es responsable de actuar con doble rasero. Mientras los Cinco Cubanos permanecen en prisiones federales, hay verdaderos terroristas –como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes dirigieron la explosión de un avión cubano donde murieron 73 personas – disfrutando de refugio e impunidad en los EEUU.
Estimado Presidente Obama, en el décimo segundo aniversario del arresto de los Cinco Cubanos, apelamos a su sentido de justicia y respetuosamente le pedimos que después de haber revisado los hechos de este caso y tomar en consideración el largo tiempo que estos hombres han pasado en prisión, le otorgue a los Cinco Cubanos una Clemencia Ejecutiva para que puedan regresar a su país, a sus hogares y sus familias. Y hasta que esto suceda, les otorgue visas a Adriana Pérez y Olga Salanueva para que puedan visitar de inmediato a sus esposos presos, Gerardo Hernández y René González.
Sinceramente,

Edward Asner


Jackson Browne


Ry Cooder


James Cromwell


Mike Farrell


Bruria Finkel


Richard Foos


Danny Glover


Elliott Gould


Chrissie Hynde


Greg Landau


Francisco Letelier


Esai Morales


Graham Nash


Bonnie Raitt


Susan Sarandon


Pete Seeger


Martin Sheen


Betty and Stanley K Sheinbaum


Andy Spahn


Oliver Stone


Haskell Wexler

Pero han sido América Latina y el Caribe, una vez más, las fuentes más poderosas de irradiación solidaria. Paraguay, Uruguay, Perú, Ecuador, Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, México, Panamá, Jamaica… marchas en protesta por la perpetuación de la condena a los Cinco cubanos, charlas en universidades y otros centros educativos, exposiciones, emisiones de radio y televisión dedicadas al tema, campañas de divulgación y hasta envíos de mensajes a congresistas estadounidenses, fomentadas por organizaciones de esos países en solidaridad con Cuba, Comités creados justamente en función de la liberación de los Cinco, movimientos sociales y sindicales. Todo ello, una fuerza conjunta que ha ido ganando espacio y afiliados por todo el mundo.




Algunos de los nombres que se sumaron al pedido dan mayor fuerza a la convocatoria: Jorge Perugorría, Chico Buarque, Silvio Rodríguez, Miguel Bosé, Juanes, Benicio del Toro, Eduardo Galeano, Noam Chomsky, Atilio Borón, Pedro Lemebel, Ariel Dorfman, Daniel Viglietti, Víctor Heredia, Cecilia Todd y Pete Seeger, entre otros.




Cuando Pete Seeger me envió su mensaje decía que si Hemingway viviera, estaría del lado nuestro. No lo dudo. Ernest demostró a través de su compromiso un decidido perfil social y de ésta causa sería abanderado. Que la indiferencia no gane la batalla. Que la solidaridad sea una oración.



Wednesday, September 15, 2010

PHOTOHEMINGWAY17

Los años no perdonan. Uno puede creer que la vida es la sumatoria de hechos reales y concretos. Uno se atreve a pensar que el tiempo es parte de la estadística. Uno se anima y desafía a la memoria de su reloj digital; pero los años están allí, dejando su fina capa de seda, la espuma del mar en la piedra, el molesto polvillo sobre las muebles. Los años tienen vida. Los años no mueren. Nosotros creemos que desaparecen, que son cuestión del calendario. Están allí, marcando los recuerdos, punzando la nostalgia.
Hemingway no quiso hablar con los años. Eso era cosa de viejos. No tuvo la valentía de ver las arrugas en su rostro, no supo orinarse los pantalones, luchar contra el paso lento, la sordera, el intestino perezoso. Se quedó con París y el champagne. Con los leones de África y el Hotel Ambos Mundos. Con sus gallos de Finca Vigía y los gatos de Key West. Pero también se guardó en su bolsillo la marea y sus barcos. Los amigos de pesca y sus frustraciones. Aquí está ese viejo maldito, rodeado de bucaneros, en el Perú que no lo olvida, en ese Cabo Blanco Fishing Club que hoy es una postal rasgada. Los años no perdonan, ya pasaron cincuenta y todavía en Máncora alguien habla del escritor norteamericano que nunca pescó el merlín gigante.

Saturday, September 04, 2010

EL MUNDO DE HEMINGWAY

Acabo de saludar a Giuseppe Recchia. Como todos los mortales festeja su cumpleaños rodeado de amigos. A mí me hubiera encantado darle un abrazo. Yo siempre amenazo pero él ya está convencido que soy un mentiroso de buena voluntad.

El año pasado estuvimos muy cerca de encontrarnos en el Uruguay. Resultado: no hubo reunión. Ahora lo invité al Perú, porque si todo marcha bien, vamos a programar un foro de especialistas con motivo del cincuentenario de la muerte de Papa. Está todo muy verde, hay que esperar. De todos modos es bueno recordar que Giuseppe participa de la BIENAL EXPO DIGITAL VENECIA 2010 que se está desarrollando en este momento. El jueves 09 de setiembre a las 12.00 pm, en el cine Venecia del Hotel Excelsior, se va a presentar el back stage de película EL MUNDO DE HEMINGWAY, un esforzado trabajo de Recchia que tiene toda las ganas de ser polémico.

Al finalizar la película habrá una conferencia de prensa con un debate sobre “el caso” del suicidio. Lo acompañan los actores, técnicos, operadores y algunas personalidades que viajaron especialmente para este encuentro.
Giuseppe tiene la teoría que en verdad Hemingway no se suicidó. Claro, siempre este tipo de conclusiones llevan a la polémica y, a propósito de esto, les recuerdo que con Recchia hemos realizado un video que ya circuló por varios países. Se trata de ABANDONO DE PERSONA del que les hablé hace unos cuantos meses.
Una vez más, gracias a Giuseppe y Auguri.

Saturday, August 28, 2010

LOS ASESINOS
Los invito a ver esta versión realizada por Andrei Tarkovsky.Es la primera parte. La segunda viene sola. Lo hago de esta manera para rememorar aquello de la literatura popular con entrega por capítulos. Recuerdo que la primera vez que leí El viejo y el mar fue en una separata incluída en la revista Leoplan que una tía compraba regularmente. Que así sea.





Friday, August 20, 2010

ENTRE ILEGALES Y LA FIESTA


El tema de los ilegales no se termina. En mi casilla de mails recibí mensajes de todo tipo. Uno, al leer esa literatura, se da cuenta de la discriminación y falta de tolerancia de muchos que se visten de democráticos y progresistas. Como siempre la política mete la cola y, como siempre, el ciudadano es el culpable de todos los males. Hay una generación de indocumentados que se vio obligada a esconderse. Son los hijos de esos ilegales que llegaron a Florida porque en su país la economía había estallado. En ese momento, cuando pisaron por primera vez las calles de Miami, nadie dijo nada. Eran los sudacas, la caca del sur, los residuos de la pobreza. Ahora, cuando ya los usaron, los arrojan al tacho de la basura porque molestan, porque les roban el trabajo a los blancos, porque son sencillamente un preservativo que cumplió su función higiénica. Yo estimo a muchos norteamericanos pero esa idea enfermiza del dinero les tapa las arterias como el colesterol. Por eso valoro la tarea del movimiento Dream Act, porque son los jóvenes que no se duermen en los laureles y rescato aún más su consigna: “Si uno se esfuerza, lo consigue”. Ustedes me dirán que tiene que ver esto con Hemingway. Mucho…mucho, por algo Papa se fue a otra parte y volvió para decir adiós.


En medio de tanto viento huracanado se me cruza un mensaje de un viejo amigo que ha pasado por la hermosa ciudad de Alassio, en la provincia de Sabona (región Liguria) en la Rivera del Ponente. Allí, en su puerto “Luca Ferrari”, mi amigo se tomó unos tragos mirando la bahía. Entonces pensó… “Aquí tendría que estar Gatti” (pero Gatti no está) y para darme más envidia me habla de la Muralla de Alassio y de la baldosas cerámicas. Allí, en 1951, ese viejo maldito llamado Hemingway estuvo de vacaciones y pegó la primera baldosa cerámica. Para rematarme de celos, mi amigo me cuenta que va a almorzar unos penne con el mejor pesto del mundo. Un abuso de confianza.



Ahora la fiesta. Una compañía de teatro experimental neoyorquina que responde al nada dramático nombre Elevator Repair Service (Servicio de reparación de ascensores) ha llevado a la escena el primer gran éxito novelístico de Hemingway: Fiesta. El decorado es único: un bar parisino, bien surtido de bebidas y con unas simples mesas donde se desarrolla la acción incluido los viajes por tren a Pamplona y a Madrid. La obra ha tenido su estreno mundial en el Festival de Edimburgo. A la eficacia del espectáculo contribuyen los sonidos amplificados, que van desde el descorche de una botella de champán, el lanzamiento del sedal de una caña de pescar o el que produce un afeitado con navaja, hasta el ruido de un tren en marcha, el del motor de un supuesto taxi o los resoplidos de un toro cuando embiste al torero en la plaza. Todo ello se produce sin que los actores abandonen el espacio escénico.
Quiero estar allí, pero la vida no siempre es una fiesta.

Friday, August 13, 2010

MALDITOS ILEGALES


Acabo de suspender mi viaje a Florida. Espero que los amigos argentinos sepan disculparme. Yo soy uno de esos idiotas que aún creen en los beneficios de las corrientes migratorias. Es obvio, acuso haber nacido y crecido en un país donde los permisos de residencia llegan al 74 %. Mi niñez y adolescencia la pasé rodeado de “desclasados” de distintas comunidades étnicas que sólo habían llegado a estas tierras del sur en búsqueda de trabajo.

Aquí no estaba la Quinta Avenida, la Estatua de la Libertad, los hot dog. Esto era el fin del mundo o el principio, como más les guste. Sería absurdo pensar que Estados Unidos permitiera a bolivianos, paraguayos, peruanos, chilenos y uruguayos, quedarse al “tomar sol” en las playas, calles y avenidas, sin papeles sellados. Entonces ante tanta diferencia, no son raras las palabras duras que nadie quiere oír: “inmigrante ilegal”, “indocumentado”, “inglés lengua oficial”, “Florida no es santuario para hispanos”, “ley antimigratoria ya”. Amigos… cuidado: un 79 % de los niños inmigrantes indocumentados que viven en USA, por nacer en ese país, son ciudadanos norteamericanos (¿de segunda?). El 39 % del movimiento comercial de Florida está manejado por latinos (¿qué hacemos?... ¿los arrojamos al mar?). El gobierno estadounidense deportó el último año más de 380 mil inmigrantes indocumentados y este año ya lleva expulsados a 136 mil. Se estima que viven en Miami unos 200 mil argentinos de los cuales el 70 % circula de manera ilegal. Miramos al costado o adelante.


Recuerdo que a Hemingway una vez le pidieron su pasaporte y le entregó al agente un libro. !!! documento !!!, gesticuló el oficial. Ernest abrió su maleta de mano y le enrostró otro ejemplar. El empleado pretendió humillarlo mostrándole el reglamento. Hemingway fogueado en respuestas al tono, le dijo: “Estos son mis documentos, los otros pídaselo a los ladrones”. Claro, no todos son Hemingway. No todos son ladrones, no todos son sudacas, no todos son ilegales. Son, ni más ni menos que seres humanos… ¿alcanza?